Fuera del ParaÃso
Hoy (aún siendo un dÃa especial para la concepción) me dio por pensar que no fue la manzana quien expulsó del ParaÃso a Adán y Eva, sino nosotros: su descendencia.
Deleites culinarios, fÃsicos, armonÃa, paz, tiempo, sol; vamos el ParaÃso - particular de ellos-. Yo al mÃo seguro le agrego un poco de sal y limón en forma de tequila y cigarritos.
Cuestión que estás tan tranquilo en tu paraÃso y de repente va Eva y le da una manzana a Adán. Adán la come y se embarazan.
El pecado, señores y señoras, no fue el sexo, sino el embarazo…
… y yo que alguna vez escribà que el orgasmo de la madre naturaleza era la concepción…
En fin.
De repente no más sal y limón, ni paz, ni armonÃa, y muchos menos cantos de pájaros y muchos más cantos de un bebé que desde luego no sabe vocalizar…
No es que me replantee la maternidad. Para nada. Tal vez el crÃo se replanté a sus padres, a lo menos a su madre. Sino sólo que me dio por pensar.
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